Mi Viaje a Sydney I

de sueño a realidad

Para empezar, lo que espero hacer lo mas «ordenadamente» posible, lo haré explicando cómo llegue acá, por que explicar porque decidí o de donde saque la idea la verdad no lo sé, solo puedo decir que desde tengo catorce años que quería venir a este país, la razón… Hm no se si escuche a alguien o algún reportaje de viajes, a demás de un programa infantil llamado el «Profesor Rosa»pero desde entonces desarrolle la idea de viajar pero antes que todo debía venir a Australia…

  Es claro que no fue para nada difícil conseguir la visa, tomando en cuenta que tuve que tomar el examen de inglés, toefl, en dos oportunidades por que la primera vez falle, pero hoy es solo un detalle que me costó unas cuantas lucas más.

Después de una larga espera de 3 semanas me llego un correo preguntando por mi certificado de título, el cual no adjunte en mi postulación por que no tenía idea o no lo leí en ninguna parte,- lo que pudo ser culpa de mi dislexia, respondí el correo con la información requerida y una hora más tarde respondieron aceptando mi solicitud, la cual a penas termine de leer corrí a contarle a mi amiga Marcela, la que ni si quiera esbozo una sonrisa o exclamación,(situación que luego explico), luego mi jefe y francisco, quien fue, este último, el más expresivo y entusiasta al respecto, quizás por que ya no me soportaba, (¡?), y creo que en ese momento se entero la mitad de la empresa ya que mi tono de voz no conoce la discreción, luego siguieron todos los pasos protocolares, renuncia, avisar a la familia comprar pasajes hacer reservas de hostales, si bien quizás ese no fue el orden pero espero se entienda la idea.

  Al momento que escribo estas línea han sido ya casi 7 meses de mi estadía en Australia un mes atrás deje Sídney para empezar a viajar y tratar de conseguir el segundo año de la visa, – Lo que luego me entere no se podía hacer en ese momento para chilenos,- , en lo que acá se conoce como » farm Jobs» que en buen chileno es trabajar en el capo haciendo esas pegas que acá en Australia no muchos quieren hacer…( hoy ya son mas de nueve años y creo que la décima vez que reescribo esto).

La verdad que entre las despedidas, en el trabajo y más que todo con la familia y un par de amigos, creo que la mas difícil en ese momento fue la de mi abuela, bueno hasta hoy lo es, siempre tienen esa palabra de último momento que te quiebra y termina en lagrimas. de igual forma con Andrea fue una salida tras otra que terminaba borracho y lamantandome camino al trabajo.

Ya habiendo cumplido con los rituales requeridos, y dias antes del vuelo prepare un equipaje innecesariamente grande con lo que pagaria las consecuencias de la sobrecarga en mis desplazamientos, y que posteriormente me iba a deshacer al menos de de la mitad de este. es casi obvio decir que la ultima persona de mi familia que me despedi fue de mi madre, otro momento de emoción y lagrimas, mas que de pena de alegría ya que ella siempre ha entendido la realización y alegría en las aventuras que emprendo, digamos la mayoría, apoyándome en todas mis ideas y muchas veces motivándome ante mi propio miedo.

Ya en el aeropuerto, después de que amablemente mi amigo Jorge Erazo me llevo a ese lugar, no podía esconder la excitación, esa ansiedad de algo que has querido hacer toda o la mitad tu vida y que en algún momento incluso diste por perdido, por buenas o malas razones; ahí sentado tratando, de hacer desaparecer o calmar esa excitación y la cara de estúpido, ( si jajaja, esa no tiene remedio), pensando » aquí estoy , no quería ir a Australia? estas a pocos minutos de hacerlo realidad, y vas a poder hablar Inglés? estas seguro que vas a entender? ,- posteriormente me daría cuenta que las primeras semanas muchas veces no entendería absolutamente nada de las conversaciones telefónicas con aussies-,te vas a atrever a hablar o te vaya a cortar o quizás hacer pasar por sordo mudo? esa y muchas otras estúpidas ideas más… cuando llego el momento de abordar llego la crisis, tengo todo lo que necesito? será suficiente el dinero que cambié? y si me preguntan algo en ingles y no cacho, tu di que si nomas ojala no pregunten por droga, mal chiste para un aeropuerto  pero solo lo estaba pensando por suerte, mmm bueno con tanta maquina pa revisarte que han inventado capaz que lean hasta los pensamientos, otra idea paraoica; luego de eso empezó un excitante vuelo de 18 horas sin mucho que contar, solo que no pude dormir más de 20 min en el avión. llegado a Oakland, Nueva Zelanda, mi primer intercambio elocuente de palabras con un nativo del idioma y prueba superada!, compre un adaptador para el pc y hasta hablamos de rugby, luego nuevamente a abordar el avión con destino Australia, donde creo que viví lo más excitante de todo el vuelo entre Chile y Australia, ya que minutos antes de aterrizar el avión tuvo un segundo, quizás dos, de caída libre, donde sientes que no hay control de la maquina, como una montaña rusa pero a no sé cuantos mil metros de altura uff!, – Turbulencias por cambio de temperatura y dirección del aire, pozos de aire les llaman-, y a pesar de que una mujer comenzó a llorar y otras a rezar, yo  creo que estaba entregado a lo peor, asustado uff SI!, pero en esa situación nada que hacer verdad?…

 una vez en el aeropuerto internacional de Sídney, alrededor de las 7 de la mañana, con mi cara de no haber dormido mas de un par de minutos debía pasar por la aduana y el control de la policía, donde al acercarme veía gente de diferentes nacionalidades siendo revisados sus equipajes completos, comidas que traían, el dinero que era contado frente a los oficiales por montón, y yo con mi equipaje que solo imaginar desmontar toooooda las estipideces que se me habia ocurrido llevar, entre ellas un cuchillo y tabaco y cigarrillos cubanos, por que si! me creía «cool» y fumaba habanos y cigarrillos cubanos en ese momento de la vida, y estúpidamente creía que no los conseguiría en Sydney, puff!… La verdad fue mucho menos tiempo y problema de lo que creí, al menos para mí, solo tuve que declarar los cigarrillos cubanos que portaba menos de la cantidad limite. una vez con mi equipaje, el cual estúpidamente fue mucho repito, en el típico carrito de aeropuerto no sabía que cresta hacer, así que lo más inteligente fue empezar a leer las señales y enrrutarme al tren, -por que las señales son muy útiles cuando las lees-, en direccion al tren que previamente, de forma muy inteligente :P, había tomado conocimiento del itinerario de este y portaba un mapa con la dirección de hostal y la estación de tren más cercana…

…lo que al final no me sirvió de mucho porque igual me perdí, ja. desvie mi paso solo para antes comprar un celular, y pase al más tradicional restaurante que encontré, un McDonald! y no sé que pedí, como pague, ni cuanto fue, porque a ese ser humano que me atendió! no le entendí Naaaadaaaaaa, perdón, si le entendí algo, que si quería miel con mi comida, a lo que dije que sí pero no sabía que había ordenado aun que en la foto parecía algo como panqueques, y cuando los recibí pude comprobar que eran panqueques, así que suerte de principiantes, le achunte!. siguiendo mi camino a la estación de tren y buscar la mejor manera de cargar mi equipaje, lo que no descubrí hasta más tarde, bueno para variar camine al andén equivocado con los 40 kilos de equipaje con los que tuve que recorrer unas largas escaleras en dos oportunidades porque mi inseguridad de la direccion a la que me dirigía, seguía variando en mi cabeza hasta que le pregunte a alguien y deje de cruzar las escaleras como un loco. posterior al ejercicio de cambio de andenes el viaje en tren hasta mi estación de destino me ofrecia una vista era fascinante, donde creo que mi cara de fascinación, que como sensación solo puedo comparar a visitar las calles de Santiago por primera vez en mi infancia cuando viajaba desde los ángeles en el sur de Chile, provocaba cierta simpatía en los aussies que cursaban mi camino ya que la gente me sonreía, saludaba y me hacía comentarios de simpatía por el equipaje que cargaba, lo que solo me lograba fascinar más y más, y con esa sensación de estar soñando, me baje en mi estación de destino, King cross, donde tome mi mapa y empecé a caminar, llegue a un semáforo en el cual ya me sentía sin norte, pedí indicaciones, por que soy machito y no me da miedo preguntar,  y segui caminando, mas indicaciones y seguí caminando, después de un par de cuadras, con el equipaje a cuestas, me di cuenta que que habia caminado en dirección opuesta, por lo que me detuve, me insulte por un par de minutos, acomode mi equipaje de forma perfecta en mi espalda y en mi pecho, deben entender que tenia dos mochilas de 60 lts. cada una, una mochila para el notebook y un maletín, recuerden mucho equipaje innecesario, comenzó mi caminar en la dirección correcta, donde la gente seguía saludando y sonriendo en la calle esta vez quizás burlándose , una vez recorrido todo el camino de vuelta al hostal que se encontraba a un tercio de la distancia que ya había recorrido en la dirección errónea, donde llegue al medio día aproximadamente, hice el check in entendiendo la mitad de lo que Liz, la manager, y futura jefa me decía, esto creo que debido al cansancio del viaje, de lo caminado y la falta de sueño en el vuelo, me enrrute a la que por suerte entendí que era mi habitación en dos viajes subí mi equipaje a la habitación 16 donde una vez con todo mi equipaje en esta me deslice sobre la cama y dormí por quizás 20 horas…

Continuará….

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